¿Qué es un aperitivo vínico natural?
(y por qué es diferente al vino tradicional)
No todo lo que se sirve en copa pertenece al mismo universo.
Los aperitivos vínicos naturales como los de ETÉREA nacen de una visión distinta: la de crear una bebida más ligera, consciente y sensorial, que celebra la naturaleza sin alterar su esencia.
No buscamos competir con el vino tradicional, sino ofrecer otra experiencia: una pausa que se siente más cercana, más pura y más viva.
El vino tradicional se elabora a partir de la uva, con procesos estandarizados, grados alcohólicos más altos y aditivos que regulan color, cuerpo o estabilidad.
Nuestros aperitivos vínicos, en cambio, parten de flores y frutas naturales —como la flor de Jamaica, la Clitoria ternatea o la Pasionaria (Maracuyá)— que se fermentan suavemente para obtener un elixir natural.
Cada fermentación es única: respeta el ritmo del ingrediente, sin procesos invasivos ni químicos añadidos.
Por eso su sabor, color y aroma son auténticos y cambiantes, igual que la naturaleza que los inspira.
Mientras el vino busca permanencia, el aperitivo vínico celebra la transformación.
¿Qué tienen en común?
Ambos comparten el arte de la fermentación y el respeto por el tiempo.
La diferencia está en el enfoque: el vino tradicional es una expresión de técnica; el aperitivo vínico natural, una expresión de sensibilidad.
Aquí lo importante no es la cosecha ni la denominación de origen, sino la conexión con lo que se bebe: un recordatorio de que el placer también puede ser simple, limpio y consciente.
Los aperitivos vínicos naturales son más que una bebida: son un gesto, un ritual.
Pueden disfrutarse fríos, en copa, con hielo o incluso como base para cócteles ligeros.
Su graduación baja permite acompañar sin saturar; su perfil floral y frutal armoniza con alimentos frescos, postres o simplemente con una conversación tranquila.
En ETERÉA creemos…
Que la verdadera sofisticación está en lo honesto.
Por eso nuestros aperitivos vínicos nacen de ingredientes puros, fermentaciones naturales y una intención clara:
que cada botella sea una forma de disfrutar la belleza sin excesos.
En cada creación ETÉREA: